En ocasiones los sueños que uno anhela son los más complejos de explicar o escribir, y si a eso le sumas que ese sueño ya lo has cumplido, la complejidad se multiplica. Eso me pasa ahora al intentar contaros mi experiencia, mi emoción o mi punto de vista al entrar por la puerta de la Casa Azul el 18 de agosto de 2007, como todos podéis saber hoy convertido en Museo Frida Kahlo.Como ya os contaré más a fondo en otra sección del blog mi admiración por el “mito Frida Kahlo”. Pero sí os adelantaré que hace unos trece años cayó en mis manos una de sus biografías y su personaje me enamoró totalmente. Desde ese momento no he parado de leer sobre ella, e incluso he viajado lejos para ver algunas de sus exposiciones. Aún es ahora, cuando veo o leo algo sobre ella me emociono al igual que lo hice al leer una primera biografía o al contemplar Las dos Fridas por primera vez.
Mi creencia es que todos tenemos que tener un “ídolo espiritual”, sea o no religioso. Un icono o un referente para poder guiarnos en la vida, siempre claro está, nunca dejando de lado nuestra propia personalidad. Yo no soy Frida y mi prima no soy yo. Pero ese referente es bueno tenerlo, cultivarlos y actualizarlos… yo ese referente lo cogí hace años. Es Frida Kahlo.
Pero a lo que íbamos, o sea a la Casa Azul, que para eso estamos en la sección Mis sueños Azules.
Si tuviese que describir el primer día que visite la Casa Azul de Frida podría decirlo en sólo cuatro palabras: No paré de llorar. A mí, en ese momento, me podría haber cantado La llorona. Creo que me convertí en otro motivo para ser mirada por los visitantes del museo. Me sentí mirada. ¡Menudo espectáculo que di!
Seguiré escribiendo…
Pili Egea
Mi creencia es que todos tenemos que tener un “ídolo espiritual”, sea o no religioso. Un icono o un referente para poder guiarnos en la vida, siempre claro está, nunca dejando de lado nuestra propia personalidad. Yo no soy Frida y mi prima no soy yo. Pero ese referente es bueno tenerlo, cultivarlos y actualizarlos… yo ese referente lo cogí hace años. Es Frida Kahlo.
Pero a lo que íbamos, o sea a la Casa Azul, que para eso estamos en la sección Mis sueños Azules.
Si tuviese que describir el primer día que visite la Casa Azul de Frida podría decirlo en sólo cuatro palabras: No paré de llorar. A mí, en ese momento, me podría haber cantado La llorona. Creo que me convertí en otro motivo para ser mirada por los visitantes del museo. Me sentí mirada. ¡Menudo espectáculo que di!
Seguiré escribiendo…
Pili Egea

3 comentarios:
"Se le preguntó al viejo rabino:
- Cuál ha sido el día más especial de su vida? y quién fue la persona más importante? - El dia más especial de mi vida es HOY -respondió-. Y la persona más importante es con la que ahora estoy hablando" (Relato tradicional judio)
wapisima!! ya sabes lo q opino de ti. eres genial!
te aprecio mucho, Mariana.
"al recoger las piedras que me lanzaron, vi que una era una joya"
eres la persona con mas sensibilidad que he conocido y a la que adoro sigue asi te quiero.
nuri(tata)
Yo también te adoro. Eres unos de mis mejores recuerdos de infancia.
Muaakksss
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